Teruel existe… ¡y tanto que existe! A 180 kilómetros de Zaragoza pasando por Monreal del Campo. Capital de la provincia a la que da nombre y lugar de buen vino, mejor jamón e inmejorables mujeres.
Si nunca habéis estado en Teruel ahora tenéis excusa porque están en fiestas, pero hay que darse prisa que se acaban mañana martes y os lo aseguro… el que va a “vaquillas” (¡¡¡vaya vaquillas!!!) repite y tripite. De echo, este año ha sido mi primer año y os aseguro que por “un principio simplísimo” el año que viene estaré dándolo todo.
Esta vez, la corte la formábamos cuatro compañeros de trabajo: Kuki (con la Kuka), Gattuso, Mainar y Santicín, junto con el que viste y calza y os aseguro que no se puede desear mejor compañía para el fragor de la batalla. Necesitaba descargar mis pilas de energía y recargarlas con historias, algunas comentables y otras que me guardaré para la intimidad del quinteto que formábamos (veanse, por poner un ejemplo, los cánticos para publicitarnos ante las Turolenses).
Como una buena tila antes de un exámen, el viernes empezó con un relajante baño en el pantano del Arquillo , un patinete para navegarlo, una botella de sandevit y unas cervecitas. ¡Vaya carpas! pero no de las rubias de ojos verdes, sino de las de agua dulce… luego no me hizo tanta gracia cuando “Bequenbaguer”me dijo que eran lucios. Como todo lo que empieza tiene su fin, se acabó el bebercio, así que pies en polvorosa para Teruel, que teníamos que comprar enseres de vaquillero y prive de alta graduación.

Don Santiago
Aún no había visto nada… Una vez en Teruel, siguiendo la hilera de hormiguitas blancas con pañoleta roja, empezó la aventura. Miles de personas dispuestas a invitarte a su litro de calimocho y muchas ganas de conversación (cualquier cosita valía). Nadie podrá decir que las mujeres de Teruel no tengan paciencia con algunos porque, os lo aseguro, se ganan el cielo aguantando a uno que conozco. El ambiente “casi inmejorable” así que decidimos mejorarlo del todo trasmitiendo nuestras inquietudes con un megáfono de 8 euros que, sabiendo el juego que dio, bien hubiese pagado 80. Bien entrada estaba la mañana cuando decidimos dormirla así que todos para casa con bien de vino “en y sobre” el cuerpo, barro hasta los tobillos, alguna cagada de paloma y un buen cesto de calabazas.
Al día siguiente, recuperadora sopa de la señora de Romero aunque bien podríamos haber comido fritada. Unos estiramientos, un orujico casero para calentar la garganta y una jotica para calentar el alma. ¿Ya estamos listos? pues todos para el Torico que se nos hace tarde… ¿Que puedo contar para que lo entendáis? mejor os enseño esta foto.

Plaza Torico
Estaremos en la peor crísis del último cuarto de siglo pero la gente se rascó los bolsillos para comprar pistolas de agua, gafas luminosas y, cómo no, bien de tintorro para dar de beber a los compañeros de fiesta y sus camisetas (y ropa interior).

Kuki, kuka y Solera
Una hora de agobio pero sarna con gusto no pica. Lo que sí picaba era la costra de vino que se nos formó en el pelo así que rumbo en una fuente bien concurrida y a seguir la fiesta a las peñas (estábamos todavía en la hora 1 de las 16 horas que estuvimos de fiesta el sábado). De las siguientes 15 horas quedaron historias en el 99% inconfesables y entrañables imágenes como esta.

Comando vaquillero
Al final, llegó el momento de irse a casa y no por indisposición etílica sino porque desde las gradas ya pedíamos la hora al señor arbitro (Romero, dormir no es de débiles, es necesidad fisiológica)… Por segunda vez, nos habían vuelto a dar las 9 o así y uno ya no tiene 18 años (aunque intenté convencer a la mitad de las Turolenses que sí, que tenía 18 y que dicho sea de paso no era muy buen estudiante) pero me guardé mi último aliento para comentar, en contra de su voluntad, los últimos latigazos de la noche con los compañeros de fiesta que guardaron cama antes.
Al día siguiente, estragos en el cuerpo aunque con mucha más sabiduría acumulada. Un poquito más de sopa (aunque también podría haber sido fritada) y caminito de Jeré (vuelta a casa). Nuestro amigo José aún tenía 2 días de marcha por delante pero, reconozcámoslo, ese personaje está hecho de otra pasta.

Romero el fiestero
Un abrazo de corazón Teruel, nos vemos en 2009.